miércoles, 22 de diciembre de 2010
Sinde y Sin-Ley
Nuestras “querida” y “amada” ministra de cultura Ángeles González-Sinde, pretende dejarnos sin poder compartir cultura por internet de un modo completamente gratuito y sin ningún afán de lucro, es decir con esta ley la ministra Sinde pretende cerrar todas las páginas webs donde se puede acceder a contenidos audiovisuales de manera “pirata”, por lo que webs como Seriesyonkis, cinetube, vagos o pordescargadirecta serian cerradas impidiéndonos de esta manera ver nuestras series o películas.
Pero nuestra siempre bien estimada y amada Ley Sinde, hoy ha tropezado con el congreso, donde se procedía a su votación por parte de los diferentes grupos parlamentarios, votación que el PSOE en general y la ministra Sinde en particular ya creían ganada, viendo su ley promulgada y entrando en vigor, pero con lo que no contaban era con el eterno rival, el PP, que esta vez no sé si por conciencia social, por llevar simplemente la contraria (como suele ser común en este grupo parlamentario) o por aprovechar una oportunidad única de hacerles una jugada maestra y de esta manera arrancarles un puñado mas de votantes, ha votado en contra.
Lo importante es que por ahora, y fijaos que digo por ahora, se ha conseguido que la Ley Sinde no salga adelante, ahora toca superar la prueba del senado, donde se volverá a votar para intentar que entre en vigor, así que lo que ahora toca es seguir luchando para que no pueda ocurrir esto, por lo que os dejo aquí un par de links que tratan el tema y nos dan medios para apoyarlo de alguna manera.
No al cierre de webs ; Boicot a la web
Porque la cultura es de todos, y por ser de todos todo el mundo tiene derecho a acceder a ella sin tener que dar nada a cambio, luchemos contra la Ley Sinde.
P.d.: para los que les interese saber lo que decía y creía nuestra siempre amada ministra, les dejo aquí un link de una entrevista con Carles Francino en el programa de radio de la cadena Ser “Hoy por Hoy” y un link al articulo de la edición digital del periódico El Pais.
Articulo
Entrevista
lunes, 20 de diciembre de 2010
Y sin embargo me gusta…
También os podría hablar de lo que me gusta el cine, de cómo soy capaz de “tragarme” películas de casi todo tipo (aunque suelo evitar las “romanticonas”), de cómo en un par de días me he visto las tres versiones extendidas de la trilogía de El señor de los anillos, casi provocándome una indigestión de fotogramas (no por la mala calidad, sino por la ingente cantidad)
O podría hablaros de cómo viajar, es una parte importante de mi vida, como no podría vivir siempre en un mismo sitio sin “escaparme” de vez en cuando a alguna parte de España o escaparme a Europa (Londres, Berlín, Paris…).
Pero en realidad de lo que quería hablar, es de mi experiencia en la universidad, de cómo aunque me suela quejar del duro día a día, de los profesores “cabrones”, de tener que madrugar, los temibles exámenes, pero cuando estás haciendo algo que te gusta, cuando te quedas “flipado” al ver microorganismos moviéndose en el microscopio y conoces a gente que vive para lo que hace, y por supuesto la gente que te vas encontrando en el camino, por esto con todas las dificultades que se plantean, sin embargo me gusta
lunes, 6 de diciembre de 2010
Un año hace ya que...
Ayer mismo justo un día antes de que se cumpliera un año de su triste perdida, la Real Sociedad ganó su primer derbi vasco contra el Atlético de Bilbao desde hacía 4 años, curiosamente por causalidades del destino, ayer antes del partido se guardo un minuto de silencio por un hombre de las letras de origen vasco, ahora no recuerdo su nombre, pero eso no importa, cuando estaba transcurriendo ese minuto de silencio, mis pensamientos no iban con ese hombre de letras, sino con otro mucho más importante para mí, mis pensamientos estaba con Juan, que seguramente estaba viendo el partido desde donde quiera que esté.
Juan ya va 1 año, 12 meses, 48 semanas, 365 días, 8760 horas, 525600 minutos, 31536000 segundos (lo que prefiráis) sin ti, pero a mí me parece que fue ayer cuando nos despedíamos en la puerta del instituto en una de mis visitas mañaneras, para pedir consejo o simplemente por ver a los profes.
Juan, aun me sigues haciendo grande
jueves, 10 de junio de 2010
Vosotros
Debo agradeceros lo cabrones que he descubierto que podéis llegar a ser, simplemente por el mero hecho de vuestra supuesta superioridad, de que veis el mundo desde un atril, una torre de marfil donde nada ni nadie puede dañaros.
También debo daros las gracias no solo por no ayudar a nadie que se lo merezca, sino además por entorpecernos en todo lo posible el buen camino que cualquiera de nosotros lleva en su vida, os agradezco también todas las discriminaciones que lleváis a cabo todos y cada uno de los días del año, hacia nosotros que somos tan iguales como un par de gemelos.
Os agradezco que seáis injustos con gente justa, os agradezco que obréis a placer vuestro, que por vuestra culpa varios de nosotros, gente que no somos vosotros nos transformemos en vosotros, asegurándoos así una sucesión segura.
Gracias a todos vosotros (profesores cabrones e injustos, políticos aberrantes e intolerantes en general, periodistas de ideas “prehistóricas”…) por hacer que el mundo resulte para nosotros (estudiantes, niñ@s, gente pobre, homos, heteros…) un poco más difícil, porque si no sería muy aburrido ¿no?
Gracias desde lo más profundo de nuestro corazón, cabrones
lunes, 29 de marzo de 2010
Absurdos
Absurdo, ¿qué es algo absurdo?, según la RAE y su diccionario la palabra absurdo se define como:
1. Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido.; 2. Extravagante, irregular.; 3. Chocante, contradictorio.; 4. Dicho o hecho irracional, arbitrario o disparatado.
Pues bien yo no creo que las definiciones que la sabia RAE da de la palabra absurdo sean del todo acertadas, porque ¿no puede ser algo absurdo la idea más ingeniosa que jamás se te pueda ocurrir? O es que a caso el hecho de ponerle un palo a un trapo para fregar no era absurdo, porque teniendo manos y pudiéndose agachar para que necesitaríamos un trapo con un palo, pues bien ese trapo atado a un palo al que ahora todo el mundo llama fregona y que todo el mundo tiene, fue uno de los grandes inventos domésticos de la historia.
O por ejemplo las pinturas de Dalí, considerado uno de los grandes genios de la pintura del pasado siglo, todas son un absurdo, pero sin embargo la gente las tiene como algo maravilloso de suma belleza incluso se pagan fortunas por tener una de ellas.
También es un absurdo, al menos a mi entender, la relación humana en lo que conlleva al acto de amar a alguien, pero no ese amor que puede sentir una madre por sus hijos o un hermano por su hermana, sino al acto de amar con implicaciones sexuales, es decir en lo que concierne al amor que lleva al acto reproductivo. ¿Por qué nos atrae una persona determinada o por qué nos deja de atraer?
Son cosas que aunque son un absurdo, la gente las tiene como lo más normal y común, claro que en realidad lo normal o lo común no tienen porque no ser absurdo, es más en la mayoría de los casos lo absurdo es lo normal.
Incluso esta humilde reflexión que estoy haciendo ahora mismo, a las tres de la madrugada, es totalmente absurda, rebosa absurdez por todos los lados, es tan absurda que si se diese el caso de que siguiese con ella, llegaría el momento en el que perdiese todo hilo de razonamiento lineal y se convertiría en un mero galimatías que ni yo mismo entendería.
Pero he ahí la belleza del absurdo, que no se entiende, lo cual me lleva a acabar dándole la razón a nuestra querida RAE, que nos enseña cada día a hablar mejor, diciendo que las definiciones de absurdo que se nos exponen en su diccionario son verdad, una verdad absoluta, pero aun así no es una verdad única, ya que haciendo referencia a las primeras líneas de esta absurda reflexión lo absurdo puede serlo y no, todo a la vez.
jueves, 25 de marzo de 2010
La realidad mató al gato


Es alucinante ver como tu mente es capaz de auto-engañarte durante todo el tiempo que sea necesario (días, meses o años incluso) para que no sufras. Es decir aunque tú seas completamente consciente de un hecho, si tu subconsciente se niega a aceptarlo, este hará todo lo posible para que te acabes olvidando de ello y de todo lo relacionado con ese hecho que te podría producir dolor.
Pero el subconsciente no puede ganar siempre, aunque hay veces que es deseable que la batalla entre la realidad del mundo exterior y la realidad trastocada por ese subconsciente protector, no acabe nunca. Pero como dicen “la curiosidad mató al gato” y en este caso el gato es el subconsciente, el hombre es curioso por naturaleza, sin esa curiosidad innata no estaríamos donde estamos y eso está muy bien, pero la curiosidad es una arma de doble filo, digamos que es como una “Gillette”…que corta por los dos lados. Es decir por un lado nos ayuda a llevar nuestra vida con un poco mas de alegría por eso del misterio que le da a esta, pero haciendo referencia al conocido refrán por el otro lado hay veces que es mejor no ser curioso, ya que entonces es cuando la “REALIDAD” (así escrita en mayúsculas) le gana la batalla al subconsciente y es en ese instante cuando te das cuenta de cosas de las que preferías no haber oído nunca o al menos que siguieran ocultas tras la pequeña muralla de nuestra realidad ilusoria.
El gato ahora está muerto, ni siquiera moribundo, no, está muerto, no hay un término entre el gato vivo y el gato muerto, este no es el experimento de la caja y el gato de Schrödinger, el gato no puede estar muerto y vivo a la vez, es más, solo se puede tener la certeza o de que el gato está vivo o de que el gato está muerto. El gato siempre muere a manos de la “REALIDAD” la cual suele ser ayudada por la curiosidad que actúa mediante un agente externo o normalmente a través de ti mismo. La curiosidad te suele incitar a hablar más de la cuenta o hacer las preguntas apropiadamente inapropiadas y una vez el mecanismo de la curiosidad ha sido activado es prácticamente imposible pararlo, es como si solo necesitase de un pequeño empujón o de una pequeña chispa que le infunda vida propia, y una vez esta chispa le ha sido infundida la curiosidad adquiere movimiento propio y a placer, lo cual le permite siempre hacer lo que le venga en gana.
Pero en fin, ahora la imagen mental que se presenta ante mí es la de la realidad mirando fijamente al suelo y señalando algo, la curiosidad detrás de esta carcajeándose y señalando también a ese algo, un algo que es un gato llamado subconsciente que ha muerto de la forma más limpia imaginable velado por tú propia realidad, que mira a la otra con cara de desprecio.