Absurdo, ¿qué es algo absurdo?, según la RAE y su diccionario la palabra absurdo se define como:
1. Contrario y opuesto a la razón; que no tiene sentido.; 2. Extravagante, irregular.; 3. Chocante, contradictorio.; 4. Dicho o hecho irracional, arbitrario o disparatado.
Pues bien yo no creo que las definiciones que la sabia RAE da de la palabra absurdo sean del todo acertadas, porque ¿no puede ser algo absurdo la idea más ingeniosa que jamás se te pueda ocurrir? O es que a caso el hecho de ponerle un palo a un trapo para fregar no era absurdo, porque teniendo manos y pudiéndose agachar para que necesitaríamos un trapo con un palo, pues bien ese trapo atado a un palo al que ahora todo el mundo llama fregona y que todo el mundo tiene, fue uno de los grandes inventos domésticos de la historia.
O por ejemplo las pinturas de Dalí, considerado uno de los grandes genios de la pintura del pasado siglo, todas son un absurdo, pero sin embargo la gente las tiene como algo maravilloso de suma belleza incluso se pagan fortunas por tener una de ellas.
También es un absurdo, al menos a mi entender, la relación humana en lo que conlleva al acto de amar a alguien, pero no ese amor que puede sentir una madre por sus hijos o un hermano por su hermana, sino al acto de amar con implicaciones sexuales, es decir en lo que concierne al amor que lleva al acto reproductivo. ¿Por qué nos atrae una persona determinada o por qué nos deja de atraer?
Son cosas que aunque son un absurdo, la gente las tiene como lo más normal y común, claro que en realidad lo normal o lo común no tienen porque no ser absurdo, es más en la mayoría de los casos lo absurdo es lo normal.
Incluso esta humilde reflexión que estoy haciendo ahora mismo, a las tres de la madrugada, es totalmente absurda, rebosa absurdez por todos los lados, es tan absurda que si se diese el caso de que siguiese con ella, llegaría el momento en el que perdiese todo hilo de razonamiento lineal y se convertiría en un mero galimatías que ni yo mismo entendería.
Pero he ahí la belleza del absurdo, que no se entiende, lo cual me lleva a acabar dándole la razón a nuestra querida RAE, que nos enseña cada día a hablar mejor, diciendo que las definiciones de absurdo que se nos exponen en su diccionario son verdad, una verdad absoluta, pero aun así no es una verdad única, ya que haciendo referencia a las primeras líneas de esta absurda reflexión lo absurdo puede serlo y no, todo a la vez.

